dimecres, 21 d’octubre de 2015

Málaga: El Ayuntamiento esterilizará y protegerá a los gatos callejeros.

La corporación se adhiere al manifiesto gatuno y controlará a unos 2.000 gatos ferales repartidos en unas 120 colonias.

En Málaga hay cerca de 2.000 gatos callejeros o ferales, repartidos en unas 120 colonias, según el estudio estimativo del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento.

La comisión de Sostenibilidad aprobó ayer por acuerdo de todos los grupos el llamado manifiesto gatuno que obligará al Ayuntamiento a la identificación y esterilización de todos ellos.

El manifiesto aprobado contiene también otros puntos, hasta un total de diez, que regula la obligación de proteger a estos gatos, la aplicación de una normativa que ponga fin a las conductas delictivas contra los gatos; la prohibición de la desungulación (eliminación de las uñas) y otras mutilaciones; implantar medidas que ayuden al bienestar de los gatos y al etiquetado de los productos veterinarios tóxicos para los gatos que evite su envenenamiento.

Además de adherirse al manifiesto gatuno, el Ayuntamiento iniciará de inmediato la modificación de la ordenanza sobre tenencia de animales de compañía para introducir y regular la «figura del gato feral» o callejero.

Como medida especial, el Ayuntamiento pondrá en marcha el procedimiento de autorización de colonias estables de gatos bajo la supervisión municipal y en colaboración con responsables y voluntarios de las asociaciones animalistas. Este procedimiento tendrá un protocolo que regulará la normativa para el suministro de alimentos a estas colonias.

La promoción de colonias de gatos en las capitales, debidamente esterilizados y controlados por vigilantes voluntarios, es el método más viable, según el Ayuntamiento, para la protección de estos animales y para permitir una convivencia equilibrada con las personas y evitar enfermedades y su transmisión.


El gato feral, ese gato callejero y poco sociable. 
Ayuntamientos como el de Barcelona ya recogen en su normativa la categoría de gato feral, así como la regulación de las colonias de estos gatos, estableciendo una diferenciación con el gato doméstico y explicando que no están socializados con los seres humanos y no son adoptables.

Fuente: La Opinión de Málaga